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Cementerio judío de Praga (República Checa)

Recuerdo mi visita a Praga con especial cariño; era la primera vez que salía de España sin mis padres y terminaba el último año de instituto. Quizá no fue más que el típico viaje de fin de curso, pero por entonces nos pareció una aventura increíble. Han pasado 12 años y uno empieza a olvidar, pero aún recuerdo con suficiente nitidez uno de los lugares que más me impactó de Praga: su Cementerio Judío. Pese a ser una de las principales atracciones turísticas de Praga y, por tanto, estar normalmente hasta la bandera de turistas, ese viejo cementerio sobrecoge a cualquiera y deja huella. Os cuento cuatro cosas sobre él y os dejo información práctica para visitarlo. Por cierto, en esta ocasión las fotos no son nuestras (las pocas que tengo están en papel y me avergonzaría mostrarlas…).

[Actualización: en 2017 volvimos a visitar Praga. ¡Lee nuestros nuevos posts!]

Viejo Cementerio Judío de Praga

Breve historia del Cementerio Judío de Praga

El Viejo Cementerio Judío de Praga fue establecido a mitad del s.XV en Josefov (Josefstadt), más conocido como el Barrio Judío. La referencia más clara de su antigüedad se encuentra precisamente en una de sus tumbas, la del poeta Avigdor Karo, fallecido en 1439. El cementerio estuvo en uso hasta 1787 y alberga unas 12.000 tumbas, aunque el número de personas enterradas es muchísimo más elevado, ya que a lo largo del tiempo se depositaron los cadáveres en diferentes capas de tierra. Uno de sus inquilinos más célebres es el rabino Judah Loew (1520-1609), al que se le atribuye la creación de un mítico Golem que, según la creencia, defendió el gueto judío de los ataques antisemitas.

Viejo Cementerio Judío de Praga

El Cementerio Judío y los Protocolos de Sion

El Cementerio Judío de Praga fue protagonista involuntario de todo un movimiento conspiratorio que aún sobrevive en nuestros días. Según el panfleto antisemita “Los protocolos de los sabios de Sion“, publicada en 1902 en Rusia por la policía secreta del zar Nicolás II, en el Cementerio de Praga se habrían producido los encuentros de los “Ancianos de Sion”, quienes supuestamente planeaban la dominación del mundo. La obra pretendía ser la transcripción del acta de una de aquellas reuniones y con ella se quiso justificar la persecución de los judíos (culpándoles de los males de la guerra y la revolución), pero jamás se dio ni una sola prueba de la existencia de aquella “organización”. De hecho, lo que sí probó en 1921 el diario “Times” fue que “Los protocolos de Sion” era en realidad un descarado plagio de dos novelas de ficción: “Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu”, de Maurice Joly, y “Biarritz”, de Hermann Goedsche, escritor antisemita que había titulado uno de los episodios de su obra “El cementerio judío de Praga y el consejo de representantes de las doce tribus de Israel”. Pese a las contundentes pruebas presentadas, la obra aún gozó de gran popularidad entre buena parte de la población europea y el propio Hitler fue decisivamente influenciado por ella. Incluso Henry Ford, en Estados Unidos, financió varias ediciones de los “Protocolos” y dedicó grandes esfuerzos a sus propagación. Hoy en día aún pervive como un relato veraz entre algunos grupos de ultraderecha, nazis, supremacistas blancos e incluso entre ciertos sectores del mundo islámico. En 2010 el escritor Umberto Eco hizo resurgir las polémicas con su novela “El cementerio de Praga“.

Visitar el Cementerio Judío de Praga

La visita al Cementerio Judío es breve y puede decepcionar a los que tengan grandes expectativas. Empezaré por resumir las críticas más comunes que he leído para que nadie se lleve a engaño. Muchos visitantes comentan que la entrada es demasiado cara (casi 12€ en el momento de escribir estas líneas) y que uno está obligado a obtener un ticket combinado sin posibilidad de ver sólo el cementerio (este ticket incluye varias sinagogas, entre las que se encuentra la Sinagoga Española, y la Galería Guttmann). Además, si uno quiere hacer fotos hay que pagar 50 coronas adicionales. En cuanto al precio, hay que añadir que sólo se puede pagar en efectivo y que la famosa Sinagoga Vieja-Nueva no está incluida. También se suele comentar que está masificado (en temporada alta), que hay que hacer largas colas o que hay poca información si no se paga audioguía.

Viejo Cementerio Judío de PragaViejo Cementerio Judío de Praga

Dicho esto, y aún entendiendo que todas esas cuestiones pueden estropear un poco la experiencia, creo que merece la pena visitar este cementerio, aunque sólo sea por su simbolismo. Con el tiempo uno olvida los detalles menos agradables y lo que prevalece son las sensaciones que transmite el lugar. Sinceramente, no recuerdo ninguno de los inconvenientes que mencioné arriba, quizá porque ha pasado el tiempo, quizá porque viajábamos de forma despreocupada o quizá porque lo que me quedó grabado entonces fue la imagen de aquella multitud de tumbas apiñadas irregularmente aquí y allá, evocando tiempos oscuros e invitando a la reflexión. Y cómo olvidar el graznido de los cuervos, los espigados árboles y la maleza creciendo libremente entre las lápidas, piezas clave a la hora de crear la siniestra atmósfera que envuelve el cementerio. Ésas son las sensaciones que os llevaréis, aunque sólo estéis unos pocos minutos recorriendo el sendero marcado, aunque no todo sea perfecto en vuestra visita. Aún así, si consideráis que no merece la pena, he leído que mucha gente recomienda como alternativa más económica el Cementerio judío de Olšany en Žižkov (unos 2€), fundado en 1680. Y, ya que hablamos de cementerios, en la zona de Žižkov también podéis visitar el Nuevo Cementerio Judío, donde descansa el cuerpo del célebre escritor Franz Kafka.

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Precio, horarios e información del Cementerio Judío

Aquí os dejo algunos datos prácticos sobre el Museo Judío de Praga, que es el conjunto de lugares que alberga el Viejo Cementerio Judío, las sinagogas y la Galería Guttmann. Datos a 22/10/2013.

  • Horario:
    • Verano (31 marzo – 25 octubre): 09:00 – 18:00h
    • Invierno (resto del año): 09:00 – 16:30h
    • Cerrado: sábados y fiestas judías
  • Precio:
    • Adultos: 300 coronas
    • Niños de 6 a 15 y estudiantes: 200 coronas (menores de 6 gratis)
    • Derecho a fotografiar en el cementerio: 50 coronas
  • Ubicación: U Starého hřbitova 3a, Praha  (ver mapa)
  • Cómo llegar:
    • Metro: Línea A: Staroměstská
    • Bus: nº 207
    • Tranvía: Staroměstská (17, 18, 53) o Právnická fakulta (17, 53)
  • Web oficial: http://www.jewishmuseum.cz/en/info_es.php
  • Sugerencias de alojamiento: si queréis alojaros cerca del Viejo Cementerio Judío, recordad que el barrio judío es “Josefov”, que a su vez se encuentra dentro de la Staré Město (Ciudad Vieja), que es la zona más pintoresca de la ciudad. Si os interesan los apartamentos podéis ver una amplia oferta en esta página o podéis buscar también aquí.

Fotos: (1) Tumbas. Autora: mararie (2) Tumbas. Autor: Jonathan Fuchs (3) Cementerio nevado. Autor: Filo cz (4) Cementerio y alrededores. Autora: Emmanuel Dyan.

6 comments

  1. Hola, qué razón tienes sobre las sensaciones de uno de los lugares que más me impresiono de Praga. No es sino el pensar en la de cuerpos que a lo largo de los años se han amontonado en un lugar tan reducido. Imprescindible su visita y las sinagogas también, la Española me encanto. En fin, toda Praga incluidos los lugares cerca del teatro donde se puede comer, beber y escuchar un buen Jazz en directo, es algo que no me esperaba y tengo un recuerdo fantástico de esa zona. En mi caso no es que me gusten especialmente estos lugares pero son sensaciones que recordamos toda la vida, lo mismo me paso en el cementerio viejo de Salzburgo (salvando las diferencias) que son muchas.
    Muy interesante la entrada. Un saludo desde Barcelona.

  2. Yo estuve este año, era la segunda vez que iba a Praga y lo tenia pendiente. Si que es verdad que puede ser caro pero merece la pena visitarlo porque es muy curioso y por la historia que tiene.

  3. El día que pasamos por el cementerio estaba cerrado y solo pudimos tomar algunas fotografías por un par de orificios que encontramos a un costado de una de las puertas. Ya no hubo oportunidad de regresar pero estará anotado para la próxima vez que vayamos.

    Me gustó la foto donde se alcanza a ver que está nevado, saludos!

  4. Buenas Pruden.

    Esa es la peculiaridad y el toque especial que da la ciudad de Praga…una capital que da todo tipo de sensaciones pero también la sensación sobrecogedora por la visita al cementerio. Yo la hice con el tour de White Umbrella por el barrio y las visitas a todas las sinagogas y para mi, es una visita obligada ya sea un viaje para por Praga de dos, tres o cuatro días…

    Llama mucho la atención como está amontonado todas las lápidas y de un solo impacto recoge una de las épocas históricas que vivió esta ciudad.

    Un saludo!

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