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Visitar Sighisoara, la ciudad de Drácula (Rumanía)

En el transcurso de nuestro viaje por Rumanía nos cruzamos varias veces con la figura de un clásico de la literatura: Drácula. Como sabrás, Bram Stoker se inspiró en el príncipe valaco Vlad Tepes (“El Empalador”) para crear su mítico personaje y ambientó la narración en Transilvania. Una región, por cierto, que él nunca pisó. Si vas a visitar Sighisoara, seguramente te interese conocer la relación que tiene Drácula con esta preciosa ciudad medieval, protegida por la UNESCO, y también querrás saber qué ver en Sighisoara, dónde comer, dónde dormir, etc. Pues bien, en este post te resolveremos muchas dudas. ¡Comienza el viaje!

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

Breve historia de Sighisoara

Sighisoara, como tantas otras ciudades y pueblos de Transilvania, fue fundada por sajones transilvanos, que entre el siglo XII y el XIII fueron invitados a poblar el sudeste de lo que entonces era el Reino de Hungría a cambio de defender la frontera. En 1260 Segesvár no era más que un pequeño castillo, pero en 1367 ya había alcanzado el estatus de “asentamiento urbano” y lucía orgullosa su gran símbolo: la Torre del Reloj. Durante los siglos siguientes fue conocida por su valor estratégico a nivel defensivo (hoy aún se conservan 9 torres de la ciudadela), pero también por sus famosos artesanos, muy valorados en el Sacro Imperio Romano.

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En 1631 la ciudad vivió el nombramiento de George I Rákóczi como Príncipe de Transilvania, pero después de este gran evento siguieron décadas de invasiones, plagas e incendios que la apartaron de su papel protagonista. Un nuevo capítulo reseñable ocurrió en 1849, cuando fue escenario de la “Batalla de Segesvár”, en el contexto de la revolución húngara. Se cree que en dicha batalla murió el poeta y héroe nacional Sándor Petőfi. El último gran acontecimiento para Sighisoara, y para toda Transilvania, fue la anexión a Rumanía tras la disolución del Imperio austrohúngaro como consecuencia de su derrota en la I Guerra Mundial.

Breve historia de Vlad Tepes (Drácula)

En 1431 se instalaron en Sighisoara el noble valaco Vlad II y su esposa, embarazada de su segundo hijo. Ese mismo año, Vlad juraba los votos de la “Orden del Dragón” y se le empezaba conocer como “Vlad Dracul” (“Vlad el Dragón”), motivo por el que su nuevo retoño sería apodado “Dracula” (“Hijo del Dragón”). Al igual que su padre, Vlad III llegaría a ser príncipe de Valaquia y hoy es considerado por muchos un héroe nacional de Rumanía. Entonces, ¿de dónde viene su leyenda negra, que tanto atrajo a Bram Stoker?

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

Vlad III, que durante su infancia fue prisionero de los otomanos, desarrolló un gran odio por sus enemigos y fue famoso en todo el continente por sus crueles métodos de tortura y ejecución. Entre sus preferidos destacaba el “empalamiento”, sistema que utilizó para matar a miles de personas. Por ese motivo se le conoció con el sobrenombre de “Tepes” (“Empalador”). También se cuentan otras muchas anécdotas sobre su crueldad, como matanzas de pobres, ejecución masiva de comerciantes, etc., pero lo que sin duda impresionó a Bram Stoker fueron las leyendas que decían que a Vlad Tepes le gustaba beberse la sangre de sus víctimas mientras comía frente a los empalados. Y un último detalle que alimentó la leyenda: Dracul, en rumano, significa “diablo”. Así que “Dracula” fue, en cierto modo, “el hijo del diablo”.

Qué ver en Sighisoara

En contra de lo que pueda parecer, Sighisoara no ha necesitado abusar del mito de Drácula para atraer turistas. Se puede visitar la “Casa de Drácula”, donde vivió (y quizá nació) el famoso “Empalador”, pero más allá de eso, y de los típicos souvenirs, no vimos una explotación excesiva de su figura. Por suerte, no lo necesitan. Su fabuloso casco histórico, protegido por el Patrimonio de la Humanidad desde 1999, es motivo más que suficiente para justificar la visita a Sighisoara. Más allá de su belleza, es una joya casi única, pues es una de las escasas ciudadelas medievales de Europa que aún sigue habitada.

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

Para empezar a visitar Sighisoara solo hay que ubicar la Torre del Reloj (s.XIV), gran icono de la ciudad. Sus 64 metros de altura y su peculiar tejado -policromado y rematado en forma de aguja con cuatro torrecillas en las esquinas- hacen que no pase desapercibida. De hecho, puede verse desde casi cualquier lugar de la urbe, lo cual resulta muy conveniente como referencia, ya que es la principal entrada y salida del casco antiguo. En cuanto a su exterior, aparte del tejado, hay que fijarse en los relojes que adornan tanto la fachada sur como la norte, además de las figuras de madera, que cambian según el día de la semana, y el gallo meteorológico alzándose sobre una enorme bola de oro.

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Una fotogénica callejuela te adentra en las entrañas de la torre y te escupe en pleno centro histórico. Una buena idea, antes de nada, es visitar la propia Torre del Reloj, que alberga el Museo de Historia. El interior tiene su interés; fotografías de época, objetos antiguos, maquetas de la ciudad, posibilidad de ver las figuras del reloj desde dentro, etc., pero sin duda lo más atractivo es poder acceder al mirador de la azotea, desde donde se tienen unas vistas inmejorables de la ciudadela de Sighisora.

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

Visitar Sighisoara no te llevará mucho más de 2 ó 3 horas, así que puedes tomarte tu tiempo para disfrutar de la panorámica. Para continuar, te sugerimos hacer un par de visitas que se pueden combinar con el ticket de entrada a la torre: el Museo de Armas y la Sala de Torturas. Sinceramente, no son nada del otro mundo, pero por el precio total (4,5€) creemos que merece la pena, aunque solo sea para ayudar a mantener el patrimonio. Pocos comentarios al respecto: el Museo de Armas tiene 4 salas con diferentes tipos de armas, la mayoría medievales, y la Sala de Torturas es un espacio muy pequeño, con una modesta recreación de artefactos de tortura. ¿Siguiente parada?

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Como ya te avanzamos, es posible visitar la Casa de Drácula. O, mejor dicho, la casa natal de Vlad Tepes. De la original solo se conserva la estructura, que se dice que es la más antigua de la ciudad. Su lugar lo ocupa hoy el restaurante “Casa Vlad Dracul”. Si quieres hacer la turistada puedes pagar 3€ para ver la habitación de Drácula, pero en Tripadvisor las críticas son terribles. En su lugar, por aquello del “yo estuve allí”, puedes subir hasta el recibidor, donde se expone un gran mural con el retrato de Vlad “El Empalador”. Eso es gratis.

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Un sitio que sí tienes que ver en Sighisoara es su “Escalera Escolar“, una escalera cubierta construida en 1642 que unía la parte baja de la ciudadela con la parte alta, donde se encontraban las antiguas escuelas. El original recurso del cubrimiento de madera permitía a los niños resguardarse del frío y la nieve en época invernal. Sus 176 peldaños suelen estar bastante transitados y a menudo algún músico callejero ameniza la subida con música de arpa o similar.

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Por suerte, el esfuerzo tiene su recompensa y en la parte alta de la colina hay varias cosas que podemos hacer, además de disfrutar de algunas zonas con vistas. Dando un brevísimo paseo se llega a la Biserica din Deal (Iglesia en la Colina), de finales del s.XV. No es que revista enorme interés, pero puedes entrar por menos de 1€ y hasta tienen un folleto en castellano. Más interesante nos pareció el Cementerio Sajón (recuerda que los fundadores de Sighisoara eran alemanes), ubicado en la pendiente de la colina, frente a la iglesia. Antes de entrar no te pierdas una de las casas más fotogénicas de la ciudad, justo a la derecha de la entrada del cementerio. No sabemos nada de ella, ¡pero nos encantó!

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Por último, antes de abandonar la colina puedes visitar también la Antigua Escuela (Schola Reipublicae Seminarium), donde conservan un aula con material de estudio del siglo pasado. El edificio lleva ahí desde 1619, aunque al parecer ya existía como institución desde 1402. Cuando vuelvas a la parte baja te recomendamos dedicar un rato a callejear y contemplar su estupenda arquitectura civil, con varias casas de los siglos XVI y XVII, ocho pequeñas torres de defensa (además de la Torre del Reloj) y el enorme Ayuntamiento.

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

En cuanto a edificios eclesiásticos, también se pueden visitar la Biserica Mănăstirii Dominicane (Iglesia del Monasterio Dominicano) y la Iglesia Católica. Esta última, por cierto, está ubicada en uno de los rincones más bonitos de la ciudadela, justo en uno de los vértices, con un pequeño parque donde se encuentra la estatua del poeta Sándor Petőfi y la coqueta Torre Cizmarilor. Si tienes tiempo, te recomendamos dar un paseo rodeando la muralla. Es muy tranquilo y también tiene buenas vistas.

Visitar Sighisoara - Que ver en Rumania

En cuanto a visitas, una última sugerencia que servirá como excusa para dar un paseo más allá de las murallas y del río: la Iglesia Ortodoxa (1937). Será que tenemos debilidad por este tipo de templos, pero nos pareció muy bonita su fachada exterior de estilo neo-bizantino que, eso sí, no pega nada con el resto de la ciudad. Curioso también lo que difiere del interior, tan recargado y colorido (como en la mayoría de iglesias ortodoxas, vaya).

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Visitar la Iglesia Fortificada de Biertan

Hay un lugar del que no hablaremos en este post (todo llegará), pero que debes tener presente cuando vayas a visitar Sighisoara. Hablamos de la Iglesia Fortificada de Biertan, que se encuentra a unos 30 km. Es una de las iglesias más famosas del conjunto de las llamadas “Iglesias Fortificadas de Transilvania” (o “Iglesias Fortificadas Sajonas”), también protegidas por el Patrimonio de la Humanidad. En la Oficina de Turismo de Sighisoara puedes preguntar por excursiones y traslados.

Información práctica para visitar Sighisoara

  • Ubicación: Transilvania, Rumanía (ver mapa al pie)
  • Cómo llegar:
    • Avión. Los aeropuertos importantes más cercanos son los de Cluj-Napoca (160 km) y Bucarest (268 km). En las webs de Skyscanner o Momondo puedes encontrar vuelos baratos de TAROM, Ryanair, WizzAir, etc. También hay aeropuertos más pequeños en Targu Mures (60km) y Sibiu (102 km).
    • Tren. Sighisoara tiene estación de tren (fue nuestra forma de llegar), ubicada a 1 km del centro. Hay trenes diarios hacia las principales ciudades rumanas de los alrededores y algunas capitales europeas, como Budapest. Ojo: el tren en Rumanía es extremadamente lento y no especialmente “lujoso” (aunque es muy barato, eso sí). Consulta la web oficial de cfrcalatori.ro para buscar combinaciones.
    • Bus. Justo al lado de la estación de tren hay una estación de bus que también conecta con destinos nacionales e internacionales. Las compañías más populares son AtlasibPletl Agenture.
    • Coche. Sighisoara está más o menos bien conectada por el sur con Brasov y Bucarest por la E60 y al norte con Targu Mures y Cluj Napoca por la misma carretera. Las carreteras en esta parte de Rumanía no están del todo mal comparadas con zonas rurales, pero aún así hay que tomárselo con calma y no hacer previsiones de tiempo optimistas. Si necesitas alquilar coche para recorrer Rumanía, te recomendamos que busques en RentalCars.com. Nosotros alquilamos un vehículo en Cluj y lo devolvimos en Bucarest. Todo Ok.
  • Turismo oficialinfosighisoara.ro | romaniatourism.com
  • Dónde dormir:
    • Nosotros estuvimos alojados en “Pension Aquaris“. Está ubicada muy cerca de la iglesia ortodoxa, 10 minutos andando de la ciudadela, y uno de sus grandes atractivos es la piscina municipal (a la cual tienes acceso libre). Tienen Wi-Fi y aparcamiento gratis, habitaciones limpias con aire acondicionado, buenos precios, etc. En general, muy recomendable (8,5 de media en Booking).
    • Si lo prefieres, aquí puedes ver un listado de hoteles en Sighisoara.
  • Dónde comer:
    • Comer en Rumanía es muy barato, lo que permite probar restaurantes de todo tipo.
    • Si te decantas por la cocina local, te recomendamos “Casa Ferdinand“, donde probamos una sopa de judías envuelta en masa de pan estupenda (y contundente). Además, tiene Wi-Fi y aire acondicionado.
    • Si prefieres comida italiana te sugerimos el bar Concordia, donde hacen pizzas bastante buenas y a precios muy interesantes.

Fotos: (1, 4) Calles de Sighisoara (2, 6) Vistas desde la Torre del Reloj (3, 7 y 8) Casa de Drácula (5) Entrada a la ciudadela bajo la Torre del Reloj (9) Escalera Cubierta o de las Escuelas (10) Casa en la colina (11) Antiguas escuelas (12) Plaza del poeta Sándor Petőfi (13) Iglesia Ortodoxa. Autoría: Lupe/Los apuntes del viajero.

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