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Viajar a Bulgaria: qué ver, ruta, presupuesto y más

En septiembre de 2017 realizamos un viaje de 15 días a Bulgaria, país que teníamos entre ceja y ceja desde hacía tiempo. Ya habíamos viajado en el pasado a Europa del Este y la zona de los Balcanes, pero nos hacía ilusión seguir profundizando en esa Europa más alejada del turismo. Aunque no es de los países más espectaculares que hayamos visto, Bulgaria tiene suficientes ingredientes como para dejar satisfecho a cualquiera: historia, patrimonio, cuevas, naturaleza, estaciones de esquí, destinos de playa, pueblos encantadores, ciudades históricas, ruinas romanas y un largo etcétera. Además, es un destino muy barato para el turista y muy poco masificado.

Catedral Alexander Nevski - Sofia - Viajar a Bulgaria

Resumen de nuestro viaje a Bulgaria

  • Fechas: del 2 al 17 de septiembre de 2017 (16 días / 15 noches)
  • Viajeros: 2 personas (Lupe y Pruden, para más señas)
  • Lugar de salida: Barcelona
  • Lugar de llegada y regreso: Sofía, Bulgaria
  • Medios de transporte: avión y coche de alquiler
  • Distancia recorrida en destino: 2.000km (aprox.)
  • Gasto total: 1.642€ (820€ / persona)

Ruta por Bulgaria

Nuestra ruta por Bulgaria empezó y finalizó en Sofía, la capital del país. Allí pasamos las dos primeras noches para hacer un día de visita entero y acto seguido partimos hacia el norte, comenzando por la zona occidental y acabando en Varna, ubicada en la costa del Mar Negro. Desde allí proseguimos hacia el sur para visitar Nessebar y tomar en Burgas la autopista que nos devolvería al centro del país. Desde la preciosa Plovdiv volvimos a tomar rumbo al sur para conocer las montañas Ródope y los parques nacionales de Pirin y de Rila. El último día volvimos a Sofía por el sur, aprovechando para visitar la Iglesia Boyana (Patrimonio de la UNESCO).

Etapas del viaje

Etapa Zonas visitadas
01-02 Sofía
03 Belogradchik y Cueva Magura
04 Cueva Prohodna y Glozhene
05 Troyan, Devetashka y Krushuna
06 Tryavna, Bozhentsi y Dryanovo
07 Veliko Tarnovo y Arbanasi
08 Ivanovo, Sveshtari y Shumen
09 Varna y Nessebar (Mar Negro)
10 Kazanlak, Shipka y Koprivshtitsa
11 Plovdiv y Bachkovo
12 Montañas Ródope
13 Parque Nacional Pirin
14 Parque Nacional Rila
15 Sofía

Tumba tracia de Svechtari - Viajar a Bulgaria

Mapa de nuestra ruta por Bulgaria

Qué ver en Bulgaria

Si tuviéramos que resumir (desde nuestra experiencia) dónde se concentra el atractivo de Bulgaria, estos serían los temas que elegiríamos: cuevas, parques naturales, monasterios, iglesias ortodoxas, tumbas tracias y arquitectura del Resurgimiento búlgaro. Aunque es un país que carece de monumentos espectaculares reconocibles para el gran público, tiene varios lugares de gran valor histórico protegidos por la UNESCO y un buen número de parajes de enorme belleza.

10 visitas imprescindibles en Bulgaria

De los lugares que nosotros tuvimos la oportunidad de visitar (que no fueron pocos), estos son los 10 que destacaríamos por encima del resto y que os recomendaríamos incluir en vuestra ruta por Bulgaria si disponéis de al menos 15 días.

  • Monasterio de Rila*: precioso monasterio y entorno, gran atractivo turístico del país
  • Catedral Alexander Nevski: bellísimo templo de estilo neobizantino en Sofía.
  • Cueva Magura: cueva de 2 km con pinturas rupestres de la Edad de Bronce.
  • Nessebar*: pueblo del Mar Negro con ruinas griegas y casas de madera del s.XIX.
  • Tumbas tracias de Svechtari*, Kazanlak* y el Valle de los Reyes: tumbas tracias ubicadas en diferentes zonas de Bulgaria. Los tesoros hallados se encuentran en diferentes museos arqueológicos: Varna, Sofía, Kazanlak…
  • Plovdiv: preciosa ciudad, una de las más antiguas de Europa.
  • Parque Nacional del Pirin*: precioso parque natural, ideal para hacer senderismo.
  • Koprivshtitsa: pueblo encantador, cuna del Resurgimiento búlgaro.
  • Caballero de Madara*: enorme relieve en la roca que podría estar datado en el 710.
  • Rocas y fortaleza de Belogradchik: antigua fortaleza y bosque de roca kárstica.

* Patrimonio de la Humanidad

Parque Nacional de Pirin - Viajar a Bulgaria

Otros lugares que ver en Bulgaria

Si pincháis sobre los puntos del mapa de nuestra ruta podréis consultar todos los lugares que visitamos y aquellos que se quedaron fueran del plan (en gris) por problemas de tiempo, distancia, horarios, etc. De los que no hemos mencionado en el top 10, destacaríamos los siguientes: el “OVNI comunista” (antiguo monumento de época soviética hoy en ruinas), la Iglesia Boyana (frescos protegidos por la UNESCO), los monasterios de Bachkovo y Troyan, las cuevas Prohodna (“Ojos de Dios”), Devetashka y “La Garganta del Diablo” (relacionada con el mito de Orfeo), los pueblos de Tryavna y Bozhentsi, la fortaleza de Assen, las agradables ciudades de Veliko Tarnovo y Varna (con su enorme Museo Arqueológico), el pueblo de Arbanasi (con enormes caserones e iglesias con frescos impresionantes), Shipka (con su espectacular iglesia ortodoxa y el gigantesco memorial) y los paisajes y pueblos de las Montañas Ródope.

Fortaleza de Assen - Viajar a Bulgaria

Presupuesto para viajar a Bulgaria

En este viaje por Bulgaria nos hemos gastado algo más de 800€ por persona en 15 días. Bulgaria es uno de los países más baratos de la Unión Europea y es bastante fácil planear un viaje barato (incluso más barato que el nuestro) incluyendo coche de alquiler para todos los días, alojamientos en hoteles modestos o guest houses y comiendo fuera sin tener que racanear o estar preocupados por los precios. Nosotros no somos muy de playa, pero este presupuesto bien podría haber incluido algún resort en el Mar Negro. Nuestro único lujo fue un apartamento con acceso a un SPA de 5 estrellas en Bansko, destino invernal por excelencia donde aprovechamos los buenos precios de temporada baja.

Concepto Gasto total 2 pers. (15 días)
Vuelos  230 €
Coche de alquiler  315 €
Gasolina  172 €
Otros transportes  10 €
Alojamiento  400 €
Comida  340 €
Visitas  170 €
Otros  5 €
TOTAL 1.642 € (821 € / persona)

Vuelos a Bulgaria

Aunque es relativamente fácil encontrar vuelos baratos a Sofía, a veces las opciones son limitadas y los precios iniciales que muestran buscadores como Skyscanner o Momondo pueden ser engañosos. No por culpa de los buscadores, sino porque las low-cost te pueden “ocultar” gastos adicionales inesperados. En las fechas de nuestro viaje, por ejemplo, Wizzair cobraba un extra importante por las maletas de cabina (una política que cambió poco después). A día de hoy, los vuelos directos desde España son gestionados básicamente por Ryanair, Wizzair y Bulgarian Air. Por cierto, a los gastos de los vuelos quizá tengáis que añadir el precio de un taxi desde Sofía al centro (5-10€ con taxis oficiales), ya que los horarios de llegada de estas aerolíneas suelen ser intempestivos. Aquí va el desglose de nuestros vuelos:

  • Vuelo Barcelona – Sofía con Ryanair: 60€ (2 personas con 2 maletas de cabina y 2 mochilas)
  • Vuelo Sofía – Barcelona con Wizzair: 170€ (con recargo de 30€ por las maletas de cabina)
  • TOTAL VUELOS: 230€ (115€ por persona)

En el vuelo de vuelta teníamos un descuento de 30€ de OneTwoTrip, por lo que nos salió algo más barato en realidad. Si queréis explorar la web de OneTwoTrip, con el código “PRUDENCIO1045” tendréis un pequeño descuento de bienvenida para la reserva de vuelos y hoteles.

Coche de alquiler en Bulgaria

De los 15 días de viaje, dispusimos de coche de alquiler durante 14. Como es habitual, el coche lo buscamos y lo reservamos en RentalCars, que casi siempre ofrece las mejores tarifas. Luego, directamente con el proveedor (en este caso Top Ren a Car, una low-cost muy conocida en Bulgaria) contratamos el seguro de cobertura total que evita tener que pagar una franquicia de 1.000€ en caso de incidente. Estos fueron todos los costes relacionados con coche, gasolina y aparcamientos:

  • Coche de alquiler (reservado en RentalCars): 214€ (15€ al día)
  • Seguro de cobertura total opcional con TopRentaCar: 98€ (7€ al día)
  • Gasolina: 172€ (12€ al día)
  • Aparcamientos: 4€
  • TOTAL GASTOS COCHE: 488€

En cuanto a la gasolina, comentar que en las fecha de nuestro viaje estaba realmente barata (algo que al parecer no siempre ocurre). En gasolineras de carreteras secundarias, sobre todo en la zona norte, estaba por debajo de 1€ el litro (0,95€ aprox.) y en las gasolineras más caras (zona del Mar Negro y ciudades turísticas) la pagamos a poco más de 1€/litro. En la mayoría de gasolineras (diría que en todas) vienen a servirte la gasolina y pagas en caja con efectivo (en leva) o tarjeta.

El gasto en aparcamientos es casi insignificante ya que son muy baratos o libres de pago. Pero hay que tener en cuenta que en muchos atractivos turísticos el parking suele ser de pago (una persona se acercará a cobrarte la tarifa legal, no es ningún timo), así que conviene llevar siempre algunas levas a mano (pueden valer 1BGN sin límite de tiempo, por ejemplo).

Alojamientos en Bulgaria

En nuestro viaje a Bulgaria nos gastamos una media de 26€ al día en alojamiento (2 pers. en hab. doble). En realidad fue bastante menos porque teníamos crédito guardado en Airbnb*, pero hemos hecho el cálculo como si hubiéramos pagado siempre el precio real. Curiosamente, en Airbnb no solo reservamos en alojamientos de particulares, sino también en un hotel y un apartamento muy raro ubicado en las instalaciones de un hotel 5 estrellas con acceso a su spa. Este apartamento en Bansko (dentro del Hotel Regnum Spa), donde dormimos 2 noches, fue nuestro “gran lujo”. El precio real era de 65€/noche, aunque lo pagamos con crédito acumulado. De todos modos, era un precio muy razonable para lo que ofrecía.

Los alojamientos más baratos donde dormimos rondaban los 15€-17€ por noche. En este caso eran “guest house” que encontramos por Booking, alojamientos familiares con pocas habitaciones y casi siempre con desayuno incluido. La mayoría, además, ofrecen wifi gratis y aparcamiento, así que son ideales para ir haciendo paradas breves durante la ruta. El único “problema” en este tipo de alojamientos puede ser el idioma, ya que los propietarios no suelen hablar ni gota de inglés. De todos modos no supuso mayor inconveniente (y para eso se inventó Google Translate).

Estas “guet house”, aunque son modestas, suelen estar limpias, te tratan bien (con excepciones, como en todas partes) y las habitaciones pueden estar mejor incluso que las de los hoteles. Las ventajas de éstos, sin embargo, son que el personal sí habla inglés y que tienen un horario de recepción más conveniente, permitiendo llegar a cualquier hora de la noche en muchos casos. Aunque habitualmente optamos por “lo barato”, en ocasiones nuestros horarios nos obligaron a decantarnos por opciones menos económicas. En todo caso, es bastante fácil encontrar hoteles por 20€-30€/noche en hab. doble. Los primeros días en Sofía pagamos el hotel más caro del viaje, un 4* que salía por 39€/noche.

* Si no conocéis Airbnb, os invitamos a que os registréis con nuestro enlace. Recibiréis crédito para vuestra primera reserva y nosotros la misma cantidad cuando hayáis completado la estancia. Para acumular saldo sólo tenéis que correr la voz entre vuestros amigos y contactos.

Comer en Bulgaria

Nos habían anticipado que en Bulgaria comer de restaurante es casi más barato que comer en casa. Y creemos que no exageraban. Sin demasiados esfuerzos puedes encontrar bares o restaurantes donde te den de comer por unos 5€. Y mucho menos si comes un kebab, por ejemplo, que están deliciosos y cuestan poco más de 1€. La cuenta media en los restaurantes que estuvimos fue de 10€ para 2 personas, incluyendo 2 ensaladas, 2 platos principales y bebidas. En todo el viaje, el ticket rara vez superó los 15€.

Aunque en los lugares turísticos acostumbran a tener carta en inglés (e incluso los platos pueden ir acompañados de fotografías), un problema que nos encontramos en pequeñas ciudades, pueblos, en restaurantes de carretera o en barrios periféricos, fue nuevamente el tema del idioma. No solo porque el personal no hablara inglés, sino porque únicamente tenían carta en cirílico, lo que equivale a “nada” si no entiendes este alfabeto. Por eso conviene controlar unos cuantos platos de antemano (tenerlos apuntados o fotografiados, por ejemplo).

Ensalada Shepherd - Viajar a Bulgaria

Las cartas de los restaurantes son abrumadoras (decenas de opciones, a veces con 10 páginas o más), algo que en nosotros provocó una especie de colapso: al final repetíamos una y otra vez lo que más nos había gustado, como la ensalada “Shopska” o la “Shepherd”. Están deliciosas, aunque en realidad todas las ensaladas eran brillantes. También destacamos las sopas. Normalmente había 3 calientes y el “Tarator” (sopa fría). Las sopas calientes eran de pollo, carne o callos (Shkembe). Esta última está muy rica, pero no es para todos los públicos. En cuanto a los platos principales, la cosa se complica mucho y las posibilidades son infinitas, aunque a veces la diferencia radica en la forma de cocinar y acompañar el mismo ingrediente principal: pollo, queso, carne de cerdo o ternera. Un clásico popular es el “kebapche”, una mezcla entre pincho y salchicha muy barata y rica. Como este post no va de gastronomía, os enlazamos un artículo de “Mamá en Bulgaria” con una fantástica introducción a la comida de Bulgaria.

Por cierto, algo que nos sorprendió (aunque también nos habían hablado de ello) es que casi cualquier bar o restaurante de cualquier pueblo o barrio de Bulgaria, por más recóndito que sea, suele estar bastante “currado”. Rara vez entraréis en un local y pensaréis “¡qué cutre!”. Os podrá gustar o no, pero es complicado encontrar restaurantes descuidados, sucios, sin alma, con sillas y mesas feas o viejas… vamos, de esos que en España encontraríamos a patadas. En las terrazas, por ejemplo, difícilmente veréis sillas de publicidad o de esas metálicas de las que se te cuela el trasero entre los hierros. Quien más quien menos te planta unos sofás, unas sillas de mimbre, una buena mesa de madera, unas plantas decorativas… ¡se lo trabajan bastante!

Presupuesto para visitas

En concepto de “visitas turísticas” nos gastamos unos 5€ al día por persona. Esta parte del presupuesto es muy relativa, ya que depende de los intereses de cada viajero/a. En todo caso, no es un país donde las entradas a monumentos o museos sean muy caras. De hecho, casi todas las iglesias y monasterios tienen entrada gratuita. Se suele pagar en las cuevas más espectaculares (Magura, “Garganta del Diablo”, etc.), en los museos y en los atractivos turísticos protegidos por la UNESCO (Caballero de Madara, Iglesia Boyana, tumbas tracias…). La mayoría de tumbas tracias, por ejemplo, cuestan 3€ por persona. El Museo Arqueológico de Varna, uno de los más importantes del país, cuesta 5€. En el resto de lugares no se suele pagar más de 1€ ó 2€. En algunos monasterios, como el de Rila, el acceso al recinto y la iglesia es gratuito, pero hay zonas de pago (torre, exposiciones, etc.).

Cueva Devetashka - Viajar a Bulgaria

Consejos y opinión sobre el viaje a Bulgaria

Durante los próximos meses iremos hablando sobre cada uno de los lugares que visitamos, añadiendo en cada caso información y consejos que consideremos interesantes para aquellos que estéis pensando en viajar a Bulgaria por libre. Por ahora, aquí os dejamos algunos apuntes y consejos que os podrían venir bien:

  • Una de las notas negativas del viaje fue la conducción. Aunque ya habíamos circulado en Polonia, Rumanía, las repúblicas Bálticas, Bosnia, etc., Bulgaria nos ha parecido peor. Por una parte, el estado de las carreteras no es precisamente óptimo; algunas vías principales tienen bastantes baches (o directamente socavones) y la visibilidad de noche es nefasta (sin reflectores en los márgenes, líneas invisibles, asfalto reflejando la luz de los coches…). Ahora bien, aunque las carreteras son mejorables, no va por ahí nuestra crítica (al fin y al cabo, solo es echarle paciencia y hemos visto carreteras peores). Lo que realmente nos sorprendió para mal es la actitud al volante de muchos conductores. Agresivos, impacientes, temerarios, irresponsables… Obviamente son una minoría pero, aún así, al cabo del día te cruzas con un gran número de sujetos que provocan situaciones de auténtico peligro de forma muy gratuita. Hablamos de adelantar a cuatro coches que van detrás de un camión en una subida de montaña con curvas. Muchos se la juegan y cuando ven venir a alguien de frente se meten a cuchillo en la fila. Quizá tuvimos mala suerte, pero cada día nos encontramos con varias situaciones de este tipo.
  • Os sugerimos que no cometáis el error de que cometimos nosotros: no documentarnos bien o hacerlo demasiado sobre la marcha. Bulgaria no os va a dejar con la boca abierta en cada esquina, pero si os informáis, por ejemplo, sobre los tracios (un pueblo injustamente ignorado en el resto de Europa) valoraréis mucho más algunas de las visitas estelares. Os sugerimos el documental “Los tracios, una historia encubierta” para empezar. Otra etapa histórica que marcó al país en muchos sentidos fue el llamado “Resurgimiento (o Renacimiento) búlgaro“, que desembocó en la liberación de Bulgaria (ocupada por los otomanos) en 1878. A ese período pertenecen algunas de las mejores construcciones civiles del país y muchos de los héroes nacionales que os encontraréis por doquier (como Vasil Levski). Por desgracia, hay poca información en castellano sobre ese periodo.
  • A la hora de planificar el viaje hay que tener presente lo siguiente: en términos generales, la zona más bonita del país es el sur. Es una región con grandes montañas y varios parques naturales, entre los que destacan Pirin, Rila y las Montañas Ródope. Nosotros empezamos el viaje por el norte y quizá dedicamos menos tiempo del que se merece a esta parte del país. Ahora bien, a nivel de patrimonio, la cosa está muy repartida y creemos que el norte cuenta con más “lugares que ver”. Aunque quizá los pueblos del norte son más feos (o directamente horribles en muchos casos), el paisaje no es deslumbrante y se percibe ese pasado industrial gris en buena parte del territorio, lo cierto es que hay muchos pequeños rincones que merece la pena visitar y que están prácticamente libres de turismo. Mención aparte merece el Mar Negro, donde nosotros solo estuvimos 1 día entero (Varna y Nessebar). Si os van las vacaciones de playa y piscina puede ser una zona fantástica (eso sí, evitad la masificada “Sunny Beach”).
  • En cuanto al dinero, también cometimos un error: no llevar suficientes euros para cambiar (o no llevar “levas” directamente). En otros viajes nos habíamos acostumbrado a pagar casi todo con tarjeta, pero en Bulgaria muchos establecimientos no ofrecen esa posibilidad (incluyendo “guest houses”, restaurantes, etc.). Para cambiar euros por levas lo mejor es ir a un banco y evitar las casas de cambio. Redondeado, en 2017 1€ = 2 levas. Esto va bien para hacer cálculos rápidos, pero en realidad el mejor cambio que se suele conseguir es 1EUR = 1,94 BGN. Si sacáis dinero con vuestra tarjeta, el cambio puede ser 1€ = 1,88 BGN + comisión de vuestro banco.
  • En cuanto al clima: nosotros viajamos a principios de septiembre y, salvo dos días de lluvia, la temperatura media fue de 28º durante el día. Algunas jornadas llegamos a 33º. Eso sí, poco después de que nos fuéramos las temperaturas cayeron de golpe y prácticamente comenzó el invierno. Para anticipar qué tiempo tendréis durante vuestro viaje, os sugerimos esta herramienta, donde podéis seleccionar cualquier lugar del mundo y cualquier mes de años anteriores para comparar.
  • En cuestión de seguridad, solo hay que tener en cuenta las recomendaciones típicas de cualquier otro país (además de mucha prudencia en la carretera). Si bien atravesamos algunas poblaciones que “no invitaban a parar” por su ambiente gris y deteriorado, lo cierto es que no tuvimos un solo motivo para sentirnos inseguros en ningún sitio. En los lugares donde no están acostumbrados a ver turistas te pueden mirar de forma descarada, pero nada más.

En general, y para concluir, podríamos decir que nuestro viaje a Bulgaria ha tenido un poco de todo. Cada uno vive su experiencia y, aunque no podemos decir que la nuestra fuera 100% positiva, sí que encontramos muchos motivos para justificar un viaje de dos semanas a este país: buena gastronomía, preciosos parques naturales, lugares no masificados, importantes museos arqueológicos, un pasado tracio fascinante, monasterios bucólicos, ciudades medievales llenas de historia, cuevas espectaculares, precios muy asequibles, etc. Puede que no sea el país más espectacular de Europa ni el más “cómodo” para viajar por libre, pero a muchos les sorprenderá todo lo que puede ofrecer.

Fotos: (1) Catedral Alexander Nevski en Sofía (2) Tumba tracia de Sveshtari (3) Parque Nacional de Pirin (4) Fortaleza de Assen (5) Ensalada Shepherd (6) Cueva Devetashka. Autoría: Lupe/Los apuntes del viajero.

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